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10/5/08

La difícil metafísica: Avicena

Abu ‘Ali al-Husayn ibn Sina, latinizado Avicena (980-1037), fue un médico y filósofo persa, formado en la tradición de los filósofos antiguos griegos. En su biografía, que relató a su discípulo Gowzganí, nos cuenta una anécdota digna de recuerdo, que describe muy bien las cuitas de los aprendices en la difícil metafísica. Héla aquí:

“Habiendo alcanzado la maestría en lógica, física y matemática, me incliné después al estudio de la metafísica, leyendo el libro de la Metafísica de Aristóteles, pero sin entender nada; las intenciones de su autor me parecían oscuras; tanto, que releí dicho libro de cabo a rabo más de cuarenta veces hasta el extremo de saberlo de memoria, pero sin alcanzar ni su sentido, ni su fin. Desesperando de comprenderlo por mí mismo, me dije: “no hay modo de entender este libro”.

“Una tarde, al pasar por el bazar de los libreros, un vendedor se me acercó con un libro en la mano voceando su precio y me lo ofreció; pero descorazonado lo rechacé, convencido de que no había mérito alguno en aquella ciencia. Pero el vendedor insistía diciendo: “compra este libro que es barato; su dueño está en apuros, te lo vendo por tres dirhemes”. Lo compré: se trataba del libro de Abu Nasr al-Farabí titulado
Fi agrad Aristú fi kitab Ma ba’d al-tabi’a. Volví a casa y me apresuré a leerlo; inmediatamente se me descubrieron las intenciones de dicho libro, que ya me sabía de memoria. Contento por ello, el día siguiente di limosna crecida a los pobres en acción de gracias a Dios ¡ensalzado sea!”.

Con el ejemplo de Avicena se aprenden también las cualidades morales del estudiante y del filósofo: deben ser pacientes en el estudio, leer y releer sin descanso, y aguardar la iluminación inesperada que les hagan comprender lo que tantas veces habrán estudiado sin captar su sentido. Y por último, no menos importante, deben ser piadosos, y compasivos con los pobres y menos afortunados.

La traducción del texto árabe es del profesor Miguel Cruz Hernández (Málaga, 1920): La vida de Avicena como introducción a su pensamiento (Salamanca, Anthema Ediciones, 1997).