4/6/08

Propósito

Comencemos a leer la Suma de Santo Tomás de Aquino. Hemos dado amplios rodeos, quizá por temor reverente, y como si hubiésemos de conquistar una ciudadela (Jos 6,1-21). Pero ya hemos alcanzado el clima que nos dispone a elevarnos a las alturas teológicas del Doctor Angélico.

El prólogo, introducción o proemio de la Suma es un prodigio, en su brevedad y concisión, de experiencia magisterial. Todos cuantos hayan de enseñar, de palabra o por escrito, debieran estudiar estas pocas líneas y penetrar en el sentido de la perfecta "agenda" de un maestro.

Y lo primero que ha de saberse es el propósito del estudio. El de Santo Tomás: transmitir lo que se refiere a la religión Cristiana [ea quae ad Christianam religionem pertinent, tradere]. Debemos estar advertidos de que no son saberes profanos o universales de los que se va a tratar, sino de lo que específicamente concierne al Cristianismo, aunque muchas de sus lecciones están abiertas a toda la humanidad.

13 comentarios:

Ignacio dijo...

Tiendo a pensar que esa es la frase que usó: transmitir lo que se refiere a toda la humanidad; son de uso común en ese momento asociar humanidad y cristianismo. En todo caso, son asociables, porque la evolución de la persona es intrínsecamente mediante el estudio, y la palabra.

Joaquín dijo...

Gracias, Ignacio, sin darme cuenta he opuesto lo que en realidad va fuertemente unido: Cristianismo y Humanismo. Hablar de Cristianismo es al mismo tiempo hablar de la humanidad, de todos los hombres y mujeres que habitan este mundo.

párvulo dijo...

Hola Joaquín:

Durante años quise aprender latín, sin conseguirlo. No conocía qué método seguir. Finalmente, encontré el método de Oerberg, el Lingua Latina. El paso del primer al segundo tomo se me hizo duro, así que busqué textos más claros. Encontré primero la Summa y luego la Vulgata. No podría hacer un juicio crítico sobre el estilo de la Summa. Sobre eso habla algo E. Gilson. Pero los textos de S. Tomás me parecen de una claridad maravillosa.

Respecto al contenido, uno no puede dejar de pensar y comparar estas pocas líneas con las decenas de farragosos formularios que han de rellenar los maestros de primaria y secundaria. La multiplicación de páginas y párrafos, a mi modo de ver, sólo encubre una pérdida alarmante del sentido de la enseñanza, del amor por lo que se enseña y de la relación entre maestros y alumnos.

Pero ahí está Santo Tomás con esos párrafos. Al leerlos, siento como si alguien me quitase de la boca una mordaza que me impide respirar.

Saludos.

Mary White dijo...

Me gustaría dejar este artículo de Gabriel Zanotti para la consideración de todos (que probablemente sabéis más que yo) a ver qué os parece. Es un profesor argentino amigo (o afín).
http://gzanotti.blogspot.com/2008/06/hacia-el-tomismo-del-s-xxi-ii.html

celebrador dijo...

Mi profe de historia de la filosofía en "Preu" fardaba todos los días en clase de que España era la primera potencia tomista del mundo mundial

También aclaraba que "no está hecha la miel para la boca de los asnos", donde la miel = su saber filosófico, y los asnos = nosotros

Por lo demás se atascó tanto con el santo de Aquino, que no llegamos en todo el curso ni a Kant

Y su manifiesta incompetencia y estupidez no tuvieron consecuencias graves, de hecho, mi mejor amigo y compañero de clase se fue a estudiar filosofía pura

Joaquín dijo...

Dice el refrán castellano que "algo tendrá el agua cuando la bendicen". Si Santo Tomás fuera tan, tan malo, no continuaríamos ocupándonos de él, después de tantos siglos.

Embajador en el Infierno dijo...

¿Se ha acabado esto antes de empezar o es que estamos de vacaciones y no me he enterado?

Joaquín dijo...

Los párvulos se han ido de vacaciones, señor Embajador... Ya daré cuenta y aviso de la reapertura del parvulario...

Embajador en el Infierno dijo...

OK Vale

amigoplantas dijo...

Eres persona instruida y me podrás conestar, tengo entendido que hacia el final de su vida el mismo santo de ninguna parte dió un giro

¿Sabes si es cierto?

Por lo demás es el aradigma de la vieja pretensión de la mente humana de poder abarcarlo todo-todo-y-todo; como si un piano de cola quisiera hacer de microscopio (o al revés)

Joaquín dijo...

Así es, amigo de las plantas. Lo hemos comentado en la entrada: La difícil metafísica (Santo Tomás).

Aunque la limitación de la mente ya se lee en la Biblia: Deum nemo vidit unquam, a Dios no lo ha visto nadie.

amigoplantas dijo...

No hablaba del "santo de ninguna parte" como incompetente, hablaba de la curiosa forma de entender la enseñanza de la filosofía de mi profe (en Preu)

amigoplantas dijo...

Sí claro, la Biblia tiene frases impresionantes como aquella (Lucas, 17): "... antes bien considerad que el Reino de Dios está dentro de vosotros"